Encuentro Santiago (26-28 de octubre)

Encuentro Santiago. «¿Qué tienes tú que no tenga yo?»

La exposición "El instinto de lo divino", las palabras de Eliot para leer la situación de la Iglesia, un almuerzo con 33 microempresarios, un debate sobre el populismo… Flashes de tres días en el Meeting chileno
Paula Giacosa

Favorecer una “cultura del encuentro”. Con este objetivo nació Encuentro Santiago, un evento cultural de tres días de duración que se realiza en la ciudad de Santiago de Chile, fruto de la experiencia cristiana de personas vinculadas al movimiento de Comunión y Liberación. Encuentro Santiago se enmarca dentro de una serie de eventos similares que se llevan a cabo desde hace algunos años en distintos países y cuyo objetivo es el de crear espacios de diálogo entre personas de culturas y tradiciones diferentes, convencidos de que los lugares de encuentro entre los hombres son el terreno propicio para la construcción de la convivencia y del bien común.

El lema de esta cuarta edición era “Dignos de descubrir el mundo" y ha sido una ocasión para documentar cómo la razón y la libertad son desafiadas a entrar en relación con las personas y las cosas a través de un diálogo con quienes son protagonistas en los diversos ámbitos de la cultura y del quehacer cotidiano. Este es un lugar donde aprender a mirar y encontrarse. Inspirándose en el Meeting de Rímini, que tiene una historia de más de 30 años en Italia, quisimos proponer a nuestra comunidad un espacio donde dialogar.

Este año la cita fue del 26 al 28 de octubre en el Parque Nuestra Señora de Gabriela. Hubo una muestra permanentemente en exposición y se celebraron diversos encuentros, muchas de las personas que participaron pudieron disfrutar de exposiciones, conciertos, zonas infantiles, espectáculos y mesas redondas que buscaban ser un lugar de acogida y un punto de partida para personas deseosas de vivir intensamente la realidad.

El viernes se dio inicio al encuentro con una obra de teatro, Los Coros de la Roca de T.S Eliot, interpretada por la Compañía Parsifal de Argentina. La obra sirvió de herramienta de contextualización del malestar actual en la Iglesia, de la desconfianza, desde una perspectiva artística y al alcance de todos.
El sábado por la mañana se realizó un desayuno con empresarios, que conformaron el patio de comidas del encuentro. El Papa Francisco en su reciente viaje a Lituania invitaba a «hospedar la diferencia», pues estamos acostumbrados a relacionarnos con espacios que ya conocemos. Esta convocatoria a 33 microempresarios trató de interrumpir los hábitos de consumo, salir de lo prefabricado y ofrecer un espacio a algo diferente.

Durante todo el encuentro estuvo expuesta la muestra sobre Gabriela Mistral, titulada “El instinto de lo divino”, que se podía apreciar individualmente o a través de visitas guiadas. Gabriela Mistral fue una de las poetisas más destacables de la literatura chilena, por su obra obtuvo en 1945 el primer Premio Nobel de Literatura para un autor latinoamericano.



El primer encuentro se titulaba “Dignos de descubrir el mundo”, aludiendo al lema, y tuvo como ponentes a Fernando de Haro, periodista y escritor español, y Jaime Bellolio, diputado de la República de Chile, militante del partido Unión Demócrata Independiente (UDI). Partió el encuentro con dos canciones, de las cuales destacaban dos frases: «El hombre es una flecha dirigida al corazón del cielo» y «¿qué tienes tú que no tenga yo?». El moderador aludió al descontento y la desconfianza actual en la democracia, mencionando hechos de violencia particulares que han acontecido en Chile.
Se abre el diálogo y Fernando presenta la polarización de los que protestan y de los que defienden el orden y la ley, para él es necesario salir de las trincheras (zanjas defensivas), no defender posiciones ideológicas predeterminadas. «La democracia no satisface en sí, no es suficiente, la democracia es algo que se construye a diario, es la relación que tengo con el otro».
Bellolio responde frente a la búsqueda actual de respuestas. El político de antes era el que ofrecía felicidad: primera mentira, nadie te puede dar la felicidad. En esta búsqueda de la identidad propia, «los fanáticos se aprovechan de las causas».
La segunda pregunta se orientó a la percepción del populismo. Fernando de Haro reflexionó sobre la estrategia de «echarle la culpa a otro», poniendo de ejemplo la campaña de Trump con su discurso: «la culpa la tiene el otro», apropiándose de la búsqueda del sentido y convirtiendo al otro en enemigo. El periodista señala que el populismo es la instrumentalización de la frustración. Este echarle la culpa al otro va en contra del lema de encuentro Santiago; para el ponente español, «decir “tú eres digno” te responsabiliza y te llama a la aventura».



El segundo encuentro llevaba por título “¿Qué vida nace desde la cárcel?” y los ponentes fueron el sacerdote Luis Roblero, actual capellán nacional de Gendarmería; Carlos Jiménez, fiscal Jefe de Ovalle; y Paula Ramírez, microempresaria y exconvicta.
Comienza Paula contando su experiencia y sentenciando: «La cárcel lo primero que te quita es la dignidad». Pero hace mención a lo que se vive fuera de la cárcel, el juicio de la sociedad, la falta de oportunidades por tener antecedentes, sin la posibilidad de una inserción real. El encuentro abrió el diálogo a la necesidad de cuestionarse qué se entiende por justicia y cómo esta debe reparar, tanto por parte de la víctima como del victimario.



El tercer encuentro del sábado, entre medio la presentación de un grupo folclórico y un dueto de violín y chelo lleno de belleza, se titulaba “Porque amamos conocer”, teniendo como ponentes a Máximo Bañados Lira, decano de la Facultad de Física de la Universidad Católica, y Paulette Conget, doctora, investigadora y docente de la Facultad de Medicina en la Universidad del Desarrollo. Desde sus campos de estudio, contaron qué les llevó hasta allí y cómo actualmente, desde la docencia, aspiran a transmitir esta pasión por el descubrir.



La noche del sábado se celebró una gran fiesta bajo el título “Dignos de cantar al mundo”. En esta se cantaron músicas de diversos países y fue una invitación para todos a cantar y a bailar.
El domingo se llevó a escena El principito, adaptación de la obra de Antoine Saint Exupéry, con la compañía teatral Bajo la lluvia. Dicha compañía es parte de un taller de teatro de un colegio, los jóvenes actores representaron sus roles memorizando todo el libreto, pero además mostrando una identificación con el personaje que representaron. También sirvió como ocasión para lanzar a todos los que participaron del encuentro a salir de las “trincheras”, a amar como el principito a la rosa.

El último encuentro se titulaba “Con la audacia del realismo: obras de la periferia de lo humano”. Se invitó a participar a tres experiencias concretas: el Hospital del Niño con Fisura, el Colegio Cardenal Juan Francisco Fresno y la Parroquia Beato Pietro Bonilli. Fue un grato y fructuoso diálogo de experiencia, de un trabajo cotidiano y de una compañía presente que lleva a un crecimiento personal e institucional.



Todo esto ha sido posible gracias al trabajo realizado por los voluntarios, jóvenes estudiantes de Secundaria y universitarios que entregaron su tiempo libre y más para montar tanto la infraestructura, el audio, fotografías, grabación y una atención constante a los participantes, muchos fueron guías de la muestra, otros trabajaron en las actividades con niños, otros fueron soporte para los microempresarios, etcétera. Ver a jóvenes que entregan su tiempo libre a esto pone en evidencia que hay algo que los atrae. Concluye así este evento, que es un llamado a todos los que son parte del movimiento en Chile a ser misioneros, a salir a comunicar la belleza que hemos encontrado a los demás.