La portada del libro.

El ars longa de la filosofía

Luisa Cabrini

La biografía de un filósofo representa una vía de acceso privilegiada hacia su pensamiento. Así es con Robert Spaemann, una vida atravesada por la historia del siglo XX, fuente inagotable de puntos de reflexión que emergen en su Autobiografía dialogada.
¿Cómo nace este libro? El periodista Stephan Sattler leyó en 1972 un ensayo de Spaemann publicado en el periódico alemán Merkur, y se quedó impresionado por lo ajeno que su pensamiento quedaba al influjo de la moda. En 1987 conoció al filósofo en Frankfurt, con ocasión de la Laudatio en honor a Hans Jonas (por su Premio de la paz del Deutsche Buchhandel). Nuevamente quedó impresionado por su apología de una filosofía teleológica de la naturaleza.

En los años noventa, en calidad de redactor cultural de Focus, Sattler le pidió una entrevista, pensando que la respuesta que obtendría sería negativa. Pero no fue así. Después de numerosas y largas llamadas, en 2006 se encontraron y en diciembre de 2010 el periodista convenció al filósofo para publicar sus conversaciones: doce encuentros que tuvieron lugar en 2011.

Sobre Dios y el mundo. Una autobiografía dialogada recoge episodios, encuentros y reflexiones que marcaron el curso del itinerario intelectual de Spaemann. De la infancia y juventud del filósofo en Berlín, su ciudad natal, Colonia, Dorsten y Münster hay importantes detalles: la conversión de sus padres al catolicismo, la muerte prematura de su madre, la personalización de la fe, constantemente alimentada por la liturgia y vigorizada por su participación en la vida de la Iglesia. El rechazo y la oposición al nacionalsocialismo le empujan, a los 17 años, a evadirse del juramento al Führer y de la orden de alistamiento en la Wehrmacht. En la posguerra, Spaemann se unió a grupos opositores, propensos a las ideas socialistas, con los que romperá definitivamente tras una aventurada estancia en Berlín Este a finales de los años cuarenta.

Sufrió la fascinación de los escritos de Carl Schmitt, Horkheimer y Adorno. Pero Tomás de Aquino y Hegel serán sus referentes durante toda su vida. En Joachim Ritter encontraría al maestro que le encaminó hacia la filosofía.

Nunca renunció a discutir con los estudiantes que, entre 1967 y 1971, soñaban con la revolución. En Stoccarda y Heidelberg intenta dialogar con los jóvenes, que le escuchaban fascinados por la claridad de su pensamiento y sus posiciones inequívocas. Cualquiera que se detenga en las cuestiones de física y biología de Spaemann quedará sorprendido por sus conocimientos en estos ámbitos. Su filosofía se opone a las ideologías dominantes, sobre todo a esa visión del mundo cientificista que promete satisfacer todo deseo. El concepto de “vida” y “persona”, su caballo de batalla, es una arenga ponderada a favor del hombre, contra todos los intentos de reducirlo a una “cosa” dominable y manipulable.

Del drama del nazismo y de la Segunda Guerra Mundial, pasando por el periodo de la contestación estudiantil, hasta los encuentros con Juan Pablo II y el cardenal Ratzinger, su filosofía nunca resulta impersonal ni desencarnada. No es un filósofo católico, como sus críticos afirman para devaluarlo. Es un católico y un filósofo que compone sus propios pensamientos con una fuerza de persuasión que no es obstinada. Para él, la filosofía es una ars longa que nunca llega a ser un sistema cerrado. Es un incesante plantear preguntas.

Elementos biográficos y filosóficos se entrecruzan en este volumen y remiten a temas de metafísica, ética, antropología y filosofía de la historia, en el marco de un diálogo ininterrumpido entre el mundo y la trascendencia que se amplía hasta desembocar en un nuevo pensamiento. Ofrece un fresco capaz de satisfacer a quien ya conoce a Spaemann y de despertar la curiosidad entre los que aún no le han conocido.

Robert Spaemann
Sobre Dios y el mundo. Una autobiografía dialogada
Palabra pp. 400 - € 19,90