''Songs of Innocence'', el último album de U2.

La vuelta a casa de Bono y compañía

Walter Muto

Andy Derer, crítico de la revista on-line emptylighthouse, ha usado una imagen muy acertada para señalar la publicación del nuevo disco de los U2, Songs of Innocence. Dice que su deseo de sorprender con la publicación por sorpresa de su nuevo trabajo, regalándoselo a millones de usuarios vía iTunes, ha sido para la banda como dispararse en una pierna. Sí, porque de esta forma la atención del público (y de la red) en vez de focalizarse en las canciones se ha centrado en el carácter de una operación así y en todas sus consecuencias. Hasta el punto de que el propio Bono, donde él y su banda responden a preguntas de sus fans, ha tenido que dar un paso atrás en cierto modo reconociendo que tal vez la decisión no había sido la mejor.
Pero ya da igual, la polvareda radioactiva ya ha pasado, el CD ya está en el mercado y ahora podemos dedicar un poco más de atención a escuchar las canciones y destacar los puntos más interesantes. No es la primera vez que la banda irlandesa sorprende a sus fans con publicaciones sorprendentes, que luego mantienen e incluso incrementan su valor un lustro o hasta una década después.

Todavía no sabemos si este será el caso. Lo que sabemos es que el deseo de la banda, aun manteniendo el lenguaje y el vocabulario del rock, es el de entrar en el mainstream: además de Flood, que lleva años trabajando con ellos, han llamado a otros productores para invitarles a dejar su impronta en el trabajo final, productores que han trabajado con estrellas como Adele, Coldplay, Florence and the Machine y otros. La producción global ha sido responsabilidad de Danger Mouse, reconocido por su trabajo, entre otros, con Norah Jones, Gorillaz y Black Keys. El sonido es potente y realmente cautivador. Si lo escuchas a todo volumen, el impacto y los arreglos son notables. ¿Pero basta un cuidadoso vestuario para decir que una mujer es hermosa? ¿Qué nos dicen las canciones?
Un largo texto de bono sirve para presentar muchos de los temas del CD y ayuda a comprender las letras. Destacan los tributos musicales a las bandas que más han influido en estos cuatro amigos que terminaron convirtiéndose en los U2. Los Ramones reciben homenaje en la potente The Miracle (of Joey Ramone) que abre el album y los Clash son los referentes del penúltimo corte, This is Where You Can Reach Me Now. También hay un recuerdo para los Beach Boys en California.

Ya el título deja entrever que este disco quiere ser una vuelta a casa a través de las canciones de la inocencia, o mejor dicho, canciones que devuelvan a la memoria el sabor de aquel tiempo en que la banda daba sus primeros pasos, entrando –por ejemplo– a hurtadillas en el concierto de losClash, gracias a un amigo que consiguió colarles. Un sabor que se deja notar en la preciosa Song for Someone, que pasa por la atmósfera acústica de las estrofas con los coros tan característicos de U2, para terminar expresando su deseo de volver a casa: And I’m a long way from where I was and where I need to be, «estoy muy lejos de donde estaba y de donde necesitaba estar».

En su texto introductorio, Bono habla de la pérdida de su madre, a la que dedica la canción Iris (Hold Me Close), pieza central de una terna de gran espesor, formada en orden por la ya citada Song for Someone, Iris, y la siguiente canción, explosiva. La voz de Bono, en el CD en general y aquí en particular, lo da todo y en esta canción dedicada a su madre nos regala más de un escalofrío. Viene bien leer la introducción completa de Bono para captar toda su profundidad. «Mi madre murió aquel año (1974, Bono tenía 14 años) y también mi abuelo. Mientras enterraban a su padre, Iris se derrumbó junto a la tumba y unos días más tarde le siguió. Qué hermosa Iris, su humor negro y sus rizos. Con la muerte, tendemos a mirar hacia otro lado, hasta que el rostro del difunto entra en nuestro campo visual… un encuentro de miradas que la muerte vence siempre, y nosotros nos quedamos hechos pedazos por la pérdida de alguien que era realmente querido. Te lo debo, Iris. Su ausencia la he llenado con la música». «Abrázame fuerte», Hold me close, es el grito del estribillo, una bofetada en la cara, la declaración inocente, esta sí, de una ausencia. Una herida aún abierta, después de 40 años. «Desde que nacemos empezamos a olvidar / la verdadera razón por la que hemos venido / pero a ti, estoy seguro, te he encontrado / mucho antes de que las estrellas de la noche se apaguen / nos encontraremos de nuevo…». Para profundizar aún más en esta canción y en su texto, recomiendo el blog gabrielthefly.

Iris
es probablemente el momento más intenso de todo el disco, que en cualquier caso no es un álbum que se pueda escuchar de modo superficial. Pero también merece un par de comentarios Volcano, una canción que nos retrotrae con fuerza una vez más a los inicios de la banda y a la música que expresaba la experiencia de la vida, algo que a veces uno no quería mirar. También destaca por lo oscuro, incluso un poco siniestro pero a la vez intrigante, el corte final, The Troubles, enriquecido por la voz del joven cantante sueco Lykke Li. Por cierto, no sé si el título de la canción se refiere al nombre dado a los conflictos étnico-nacionalistas de tres décadas en Irlanda del Norte, desde finales de los sesenta hasta 1998, con secuelas que se prolongaron aún más. Bono habla también en uno de los textos incluidos en el libreto del CD de una bomba que explotó en Dublín, y musicalmente la canción recuerda a otra gran canción que cerraba otro álbum, Love is Blindness en Achtung Baby, y evoca también la atmósfera de la inolvidable If You Wear That Dress Tonight.

En conclusión, es un disco de los U2, a todos los efectos. De los U2 tal como son ahora, hombres a medio camino entre los 50 y los 60, estrellas multimillonarias que como tales tienen su propia perspectiva de las historias que quieren contar, de los mundos a los que quieren volver acompañados de sus numerosos seguidores.

U2, Songs of Innocence
Island Records, 2014