Una pancarta anti-Morsi.

Mikawi: «Nuestras propuestas para evitar la dictadura legal en Egipto»

Il Sussidiario
Pietro Vernizzi

«Seguiré manifestándome contra el presidente Mohamed Morsi hasta que retire sus decretos, que son inaceptables, porque pueden llevarnos a una dictadura». Son palabras de Hossam Mikawy, presidente del Tribunal Sur de El Cairo, después de cinco días de manifestaciones en la capital egipcia. Para Mikawy, «los magistrados no nos doblegaremos, aunque estamos dispuestos a dialogar para que las instituciones de Egipto recuperen la confianza perdida. Morsi ha expresado su temor a que el Tribunal constitucional nombrado por Mubarak pueda bloquear toda su actividad legislativa invalidando todas las normas. A pesar de que no estamos de acuerdo con lo que el presidente ha llevado a cabo, comprendemos su preocupación y hace unos días presentamos una propuesta para responder tanto a las exigencias del gobierno como a la necesidad de tener una magistratura independiente».

¿Por qué motivo Egipto vuelve a salir a la calle?
Se están celebrando manifestaciones de protesta en las inmediaciones de la plaza Tahrir y en muchas otras plazas del país en respuesta a los decretos de Morsi. Los jueces hemos decidido enfrentarnos al presidente poniéndonos en huelga y cerrando los tribunales. El último decreto de Morsi afirma que ningún tribunal ni magistrado pueden apelar contra sus decisiones y leyes. Es una forma de proteger todas las normas que él aprueba frente a posibles acciones del sistema judicial. Esto nos parece una especie de dictadura legal, y por eso los tribunales de Egipto han cerrado sus puertas, porque nos parece que esa medida va en contra de las leyes de este país. Y seguiremos en huelga hasta que Morsi cancele su decreto.

Abdel Meguid Mahmoud, el procurador cesado por Morsi, había sido nombrado por Mubarak. ¿No es bueno para el país que haya sido sustituido?
Los magistrados no defendemos a Abdel Meguid Mahmoud, sino la independencia del sistema judicial. No protestamos en nombre de un procurador nombrado por Mubarak, queremos que se tutele su papel, no a su representante. Si el objetivo es crear un nuevo Egipto democrático, Morsi debe respetar la ley y el poder judicial. La independencia de las sentencias de los tribunales es la única garantía para el pueblo egipcio que pide libertad. No queremos que Morsi utilice a los magistrados para fines políticos. La Asamblea del Pueblo (el Parlamento egipcio, ndr) ha sido disuelta, por lo que Morsi podrá aprobar cualquier ley de aquí a las próximas elecciones. Ese es el motivo por el que tememos que se pueda instaurar una dictadura por vía legal.

¿Qué puede suceder ahora?
Lo que Moris teme es que el Tribunal constitucional invalide todos sus decretos y leyes, porque sus miembros fueron nombrados por Mubarak. Según el presidente de la República, pueden acabar con todo el ordenamiento jurídico del país. El verdadero problema es que Morsi no se fía de los máximos órganos judiciales y la gente no se fía de las decisiones del presidente. Esta desconfianza es la verdadera razón que se esconde tras los decretos de Morsi, que son inaceptables porque nos pueden llevar a una dictadura. Hace falta un compromiso capaz de contentar tanto a los defensores de Morsi como a sus oponentes.

Los egipcios necesitan recuperar la confianza mutua. ¿Cómo sería posible?
Los jueces ya le hemos explicado a Morsi que existen varias soluciones posibles que son respetuosas con la ley. El camino elegido por el presidente es muy peligroso para todos los egipcios, ya que la opinión pública está muy dividida. Por un lado, hay quien lo apoya y cree que todas sus decisiones son acertadas, por otro hay muchos que protestan. Por tanto, necesitamos un compromiso legal para proteger a Morsi, a los egipcios y a la propia magistratura.

¿Cuáles son sus propuestas?
Los jueces hemos propuesto al presidente la creación de un nuevo organismo, formado por 21 jueces procedentes del Tribunal de casación, el Tribunal administrativo y el constitucional, que engloban todos los problemas de legitimidad relativos a las nuevas normas. Esta es la verdadera solución, necesitamos identificar una fórmula respetuosa con la ley porque si eso no sucede, en un futuro próximo la situación del país puede llegar a ser explosiva.

¿Le interesa a Morsi escuchar sus propuestas?
Hace falta una magistratura realmente independiente, y la mejor manera de que eso suceda es la creación de un nuevo Tribunal supremo, con las características que hemos descrito. Un nuevo organismo que se ocupe de los contenciosos que actualmente se resuelven en el Tribunal constitucional, y de cualquier problema que pueda surgir en un futuro próximo, hasta que tengamos una Constitución.